107 Faunos en Bermudas con Paoletti
Los miércoles no suelen ser grandes días, apenas una versión mejorada de los martes por la expectativa del jueves, porque resta menos para el fin de semana. Febrero por su parte carga con el karma de ser el primer mes después del alegre y destructivo enero, además de que significa para muchos volver al trajín de la rutina y blablablá. Pero oh! Surprise!, LeBar propone un ciclo para hacer frente a estos dos personajes, y todos los miércoles de febrero se lleva a cabo el ciclo NARANJA EN BERMUDAS, al cual el cronista se acercó en su última fecha, con el interés de ver en vivo y en directo a una banda platense en plena excursión a tierras lejanas.
Una hora y media después de lo anunciado, los 107 Faunos se dispusieron sobre el escenario, en una formación un poco más acústica que la tradicional eléctrica. El lugar estaba lleno, sillas ocupadas, gente de pie y gente sentada. Mientras algún amigo de la banda regalaba calcomanías, sonaban las primeras notas del show: “Saurios”, tema del disco en el que se anunciaron los solos de guitarra que resultan el ingrediente ruidoso que pudre las melodías alegres fauniles. “Vamos a hacer una balada”, dijo el Gato, cantante y guitarrista para sorprender con una suave canción inédita. Luego hicieron el tema quizás mejor logrado del disco, “John Henry”. La melodía dulce acompaña una poesía genial por su simpleza: “No se qué está pasando pero a todos mis amigos les va mal, Pedro, José, Julián, los mejores en lo suyo. No se cómo entender la libre competencia del mercado laboral. Un fracaso de los otros es un triunfo tuyo. Pero hay algo que yo se muy bien: saltás con el A y disparás con el B”. La denuncia no es una bandera de los 107, pero en John Henry (¿Ford o Fort?) aparece de esta manera ¿despreocupada?, que remite a los hoy jóvenes, niños en la década del ´90 entretenidos y a veces educados con el Family Game o alguna consola similar. Este juego con la niñez está presente todo el tiempo en la banda, desde la estética hasta las canciones: la simpleza desprolija, el ocio, las criaturas y los dinosaurios. Una propuesta original que ha recibido respuesta, 107 Faunos es una de las bandas más convocantes de la escena indie que surgió en la ciudad de La Plata en los últimos años. Miembros fundadores del sello discográfico LAPTRA, los Faunos comenzaron en los escenarios platenses para luego crecer y girar por otros lares.
Una excursión como la que propone esta sección, con el relato de la travesía de una banda de La Plata en otra ciudad, debiera contar como dicho conjunto es recibido por el público nuevo, sorprendido o no, por la propuesta de los debutantes. Sin embargo los 107 no son ningunos extranjeros en Capital Federal. La sala llena daba cuenta de que por lo menos se corrió la voz y ya están afianzados como una banda con seguidores, curiosos llevados por el rumor, músicos amigos, entre otros especímenes que daban vueltas por el lugar. Los Faunos juegan de local en Capital. No se conformaron con ser profetas en su tierra y fueron un poco más allá, con todo lo que eso significa en popularidad y posibilidades de crecimiento para el grupo.
La lista de temas siguió con “Calamar Gigante Nº8”, y luego con tres temas nuevos que fueron de lo mejor del show. “Estos tienen más notas”, dijo un presente del lugar que prefirió ser citado en off the record. Y es verdad. Las nuevas canciones de los 107 Faunos avanzan melódicamente, con estribillos pegadizos que se podrán disfrutar en el esperado próximo disco. Para el final: “Helicópteros”, el hit “Pequeña Honduras” y “Días dorados”. Ante el grito de “¡Tocá Muchacho Lobo, Gato!” que el público manifestaba ante el cantante, sonó esa canción de menos de un minuto que deja con las ganas de seguir bailando. Nada más, ni nada menos.
Pero eso no es todo. Los Faunos fueron sólo la entrada para este postre de miércoles. El cantautor indie pionero Adrián Cayetano Paoletti no se hizo esperar y se acomodó en el escenario enseguida. El lugar ameritaba canciones, ambiente tranquilo, cerca del público. La banda sonó excelente, con dos guitarristas eléctricos y Paoletti en acústica y voz, más un percusionista y trompetista. Climas y colchones de guitarras acompañaban a los temas cantados con la voz grave característica del cantautor. Sonaron nuevos y viejos: “Cecilia”, “Perfil”, “Encandilado”, “Cinema”, “Aprender es robar”. Paoletti anunciaba cada tema, algunos cantados por uno de los guitarristas.
El organizador de la fecha Lucas Garófalo expresó que “estuvo bueno porque tanto los Faunos como Paoletti hacía bastante que no tocaban en capital, y también porque los dos tocaron temas nuevos, de los discos que están por editar, incluso Paoletti estrenó 2 o 3 temas”. Los temas nuevos de ambas presentaciones fueron muy bien recibidos por el público. Lucas contó además que “también estuvo bueno verlos en ese formato un poco más reducido, en un lugar como Le Bar que se escucha bien y en punto fue medio emocionante, porque para los faunos, Paoletti es un prócer, y nunca habían tocado juntos”. Si bien se rumoreaba que compartieran alguna canción juntos, tocaron por separados cada uno con su propuesta particular. La noche de Naranja en Bermudas fue una linda excursión. Interesante y divertida, ojalá continúe para las noches de invierno.
Juan Manuel Artero
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