Damián Fredes casi no necesita presentación. Largo y fructuoso prontuario, participó en formaciones sensacionales como Ned Flander (grandes exponentes platenses de los 90) y Thelefon (que sacaron discazos durante el 2000). Ahora, toma las riendas de su proyecto solista.
El disco Estrellas que contiene dos temas a modo de presentación, no deja tiempo a intros, ni solos, ni cuelgues. Al poner play entramos en su universo con el tema Estrella brillante.
Damián canta “viajas y viajas por el universo”, como joven introspectivo, pero que siempre está con mil proyectos e ideas. Aparte de ser un excelente baterista y guitarrista, todos los instrumentos fueron grabados por él. Sólo contó con el aporte de voces en los coros centrales de Sole Kury y Agustina Mancinelli.
Como se dijo anteriormente, la canción no deja tiempo a nada, está perfectamente sintetizada como una buena ampolla de dosis perfecta, sólo es eso, una “canción”. Un buen cohete preparado en sus perfectas fases, una y otra van desde el comienzo trabajando bien y luego obtenemos el perfecto resultado: poder estar un tiempo en órbita...Suena fuerte, melodía pegadiza, letra sideral, coros en armonías altas y volvemos al viaje.
Como un meteoro que se metió en esa esfera y no puede bajar, pero el viaje parece ser sensacional.
Ya en Un millón de estrellas, última canción, como dice la letra “viajar y pintar”, cosas que el cantautor multi-instrumentista no para de hacer...hacer y hacer.
Sí, el Choco no para de crear un universo artístico en su mente, y acá nos larga todo de una, en sólo dos temas de no más de 2:30 minutos. Con sólo eso nos muestra la dirección hacia la cual van orientadas las canciones que él nos toca en vivo y tiene en mente, un buen proyecto espacial que ya está listo y probado por algunos monos que fueron y volvieron para contar su odisea en manos de guitarras fusseadas y cócteles de ponche lisérgico.