Cabeza de Navaja: hoy La Loma, mañana el mundo
Punk de barrio auténtico y sencillo

Nos encontramos con Emanuel, voz de los Cabeza de Navaja, banda de punk rock local que lleva once años recorriendo con sus verdades barriales el circuito de rock platense, en la diagonal 73 y 39, en pleno barrio La Loma; nos juntamos a charlar de política, de punk, de las verdades consagradas y de los escenarios. Luego de comentarme que el resto de los integrantes del grupo estaba despuntando el deporte que en este mes será mundial, nos dispusimos birra en mano a cruzar al Parque Castelli y escuchar a gente de barrio, sin más vueltas de lo que se ve.

-¿Cómo nace Cabeza de Navaja?
-Bueno es en el ’99, empecé con mi primo, hubo par de cambios, empezamos con mi primo en la batería y en realidad Cabeza de Navaja empezó con Agustín, que lo conocimos de ir a ver los ensayos de Embajada Boliviana y el batero de Embajada, Matu nos presentó a Agustín. Entonces, nos hizo la onda, lo conocimos a él, vino a tocar y ahí en el ‘99 fue la formación inicial. Nosotros veníamos tocando antes, pero no era Cabeza de Navaja, no era nada, tocábamos punk. Mi primo en la batería Sebastián, yo en la voz, Leo en bajo y el Tano en la guitarra. Bueno, y después, ahí tocamos bastante tiempo en el ‘99, grabamos un demito de nueve temas, tocamos un montón. En el Nacio rock tocamos la primera vez. Después hubo un par de cambios, se fue mi primo vino Facu, se fue Leo el bajista y vino Ema, un amigo. Y ahí estamos hasta ahora. Esto de los cambios hace cuatro o cinco años. Se formó en el ‘99 Cabeza de Navaja y ahí le dimos para adelante hasta hoy, paramos dos años y después arrancamos de vuelta. Antes estábamos más activos, ahora no. Siempre para adelante con lo mismo.

-¿Cómo definirías para aquellas personas que no conocen a la banda a la banda?
-Es una banda punk al mejor estilo Ramones. Últimamente grabamos y nos tocó grabar con gente que metió mano y no logramos reflejar Cabeza de Navaja crudo como nos gusta a nosotros. Se notó más la mano del chabón que nos grabó, que no está mal, pero nos hubiese gustado hacer algo más crudo. Sí, una banda punk, simplicidad, potencia y melodía al mejor estilo Ramones esa es la historia. Fan de Ramones y una influencia muy marcada de Embajada Boliviana porque nos dieron una mano muy grande y nos encanta. Nos ayudaron en todo, así que una influencia muy marcada de Embajada Boliviana, pero Ramones más que nada como banda de cabecera. Formación básica, batería, bajo, guitarra y voz. No incorporamos ningún instrumento, me gustaría morir en esa formación “ramonera".

-¿Qué entendés por punk? ¿Cuando definís punk, en qué pensás? Siempre entendido por vos y lo que hacen con Cabeza de Navaja.
-Mirá, estaba viendo un par de cosas en Internet, me pongo a escuchar bandas y leer un par de comentarios, y vi a alguien que compartía lo que decía que “el punk, aunque lo fue, nunca nació para ser moda el punk, es un modo de vida el punk”. Lo veo más allá de lo musical, como una forma de vida. Me gusta la simplicidad, que no es tan necesario para decir algo o es crudo. Esa simplicidad, ese ataque de decir algo así como salga, sin tanto adorno innecesario. Es una forma de vida, más que una moda, más allá de que alguna vez lo fue. Es muy personal el punk.

-Pensando que el punk nace en el ‘76, ‘77, haciendo una cronología histórica en Inglaterra, Estados Unidos, hoy 2010, La Plata, tocando por once años con Cabeza de Navaja sigue existiendo la misma esencia que los motivó para empezar con la banda, ese espíritu.
-Es medio loco, porque por ahí yo digo como forma de vida, pero no te lo sé definir muy bien. Me agarro de esto que te decía y lo comparto. En realidad, no te sé definir bien. Qué se yo lo que es punk, por ahí yo no vivo como un punk, qué se yo como viven los punks. Me pareció eso, que el punk fue siempre por ese lado, me pareció que es más una forma de estar comparado además con cualquier otro estilo musical, es otra historia el punk. Es más idealista. No te digo que la otra música no. En el punk se refleja más otra historia, como que va más al frente. Se compromete más de alguna manera por ahí. Vos podés ser Stone o lo que sea y podés ser punk, no te lo podría saber definir muy bien, muy claro. Me volvió loco y acá estamos. Sí, ese es el gran motor, ni hablar. Se mantiene el espíritu. Nos decidimos a tener una banda cuando escuchamos los Ramones. Después, conocimos Embajada Boliviana, con mi primo nos fuimos una vuelta a ver un ensayo. Mi primo, que tocaba antes era alumno del Matu el batero de Embajada y fue un profesor que lo marcó una banda a él como batero. Una vez fuimos a un ensayo de Embajada Boliviana y dijimos vamos a tener una banda. Eso fue clave. Sigue estando latente hoy en día totalmente, sino no lo haría más. Totalmente sentido lo que se hace.

-¿Y el “hazlo tú mismo” que es una de las banderas que levanta el punk? 
-Sí, nosotros lo hacemos nosotros. Sí, tiene que ver. Hoy en día no se puede, hay mucha gente que vive como escribe, a mí me gusta esa cosa. A mí me gusta esa naturalidad de que no me estén mintiendo. Como Ricky Espinosa por ejemplo que era un chabón que lo veía que dentro de todo muy real al loco. Se notaba que vivía como escribía, que le pasaban las cosas. Se veía en su forma de vida en las canciones y eso pasa con el punk y eso me gusta.

-¿Y eso pasa también con Cabeza de Navaja?
-Sí, totalmente y me chocó un poco por ahí. No digo que esté mal lo otro, digo como gusto personal, me gusta esa realidad. No me gusta que me mientan, que escribas no sé que y hagas otra. Esos que dicen que son anarquistas y luego bardean. Hay mucho boludeo.

-¿Cabeza de Navaja está muy identificada con un barrio de la ciudad? Con La Loma…
-Sí, totalmente, somos todos de acá y siempre me gusta decir eso. Amo este barrio, nací acá, igual que todos los pibes que tocan en Cabeza de Navaja. Siempre me gusta decir que somos de La Loma porque amo este barrio, somos todos de acá y siempre me gusta decirlo.

-Entonces son una banda de punk barrial.
-Totalmente.

-Son una banda de punk barrial que intentan ser honestos con lo que dicen y lo que hacen.
-Ni hablar, hay un compromiso con eso. La mayoría de las letras las hago yo, después aportan todos. Me gusta ser auténtico con eso, no me gusta sentarme a escribir por escribir. Por eso no escribo casi nunca por que es un momento te pasa y pum. No me puedo poner a escribir de algo que va a pasar o de algo que no pasó o de algo que no sé. Esa autenticidad de la que te hablaba antes creo que se refleja. Experiencias de vida más que nada y reales, sin tanto adorno como decía. Simple y directo. Cortito y al pie. Es lo más auténtico que se puede hacer. Y sentido a parte. A mí el día que no me conmueva tocar más una canción, no la toco. Es muy personal.

-¿Cómo ven con todos estos años de trayectoria, más allá de esos dos años sin tocar, esa suerte de escena que siempre está?
-Antes, estaba más activo el punk. Antes, nosotros tocábamos e iba gente. No te digo que ahora no, pero antes estábamos más activos en el hecho de tocar seguido y contactos con bandas de acá de La Plata, se organizaban otro tipo de cosas. Había muchos más lugares disponibles. Se hacía un festival y tocaban siete bandas. Íbamos a un recital de la Casa del Pueblo y terminábamos tocando. Casa del Pueblo, tirábamos dos equipos y tocábamos. Aparte, tiene que ver un antes y después de lo de Cromañón, pero había muchos más lugares disponibles. Estaba más activo el punk, iba más gente. Había un recital punk y era un quilombo. Ahora, ves algunos que te iban a ver antes, no se ve tan, tan activo el punk ahora en La Plata. No significa que no esté, pero antes estaba más activo. Había muchos más lugares, había muchas más posibilidades de tocar. Era más barato. No había tanto embrollo de plata, con las bandas había otra onda. Estaba mucho más activo antes, mejor. No es que ahora no se puede, antes era mucho más fácil y accesible tocar. Donde sea, con la banda que quieras.

-¿Cuáles son los proyectos que tiene la banda de ahora en más?
-Ahora vamos a grabar, ahí en la página web del El sonar, los temas que están son como un adelanto. Conseguimos grabar tres temitas nada más, por esas cuestiones de laburo, cosas de más, plata, todo, se retrasó un poco, pero ahora vamos a grabar doce temas y vamos a darle con eso a pleno. En realidad nosotros no grabamos nunca, grabamos esos tres temas y el demo viejo. Anda un ensayo y uno en vivo, por ahí. Ahora vamos a grabar doce temitas y a ponernos las pilas en eso y seguir tocando por donde se pueda. Estamos yendo por otros lados también, acá en La Plata es medio choto para tocar y bueno, a partir de que tengamos eso vamos a acompañar a eso a pleno. No te vas tan lejos y es otra cabida totalmente distinta, salir a tocar siempre. Salir a tocar siempre.

-¿Cuáles son las razonas por la cual estaría bueno que se acerquen a escuchar lo que viene de Cabeza de Navaja y a los recitales más que nada, o a ustedes?
-Cabeza de Navaja es una banda, como dije antes, al mejor estilo Ramones, comprometida con lo que dice, original, sencilla, que intenta contar experiencias de vida, el que quiere venir que venga. Los invito a que se acerquen y al que le gusta el punk, le tiene que gustar. Si te gusta Ramones, te tiene que gustar. Que escuchen el disco. Es una banda sincera, perfil bajo, tranquila y al mejor estilo Ramones.


http://www.elsonar.com.ar/cdnpunkrock

Bruno Barletta